- Muy bien, estoy listo – dice Roy ya usando el uniforme de uno de los guardias – ¿Estás listo?
- Eso creo – responde Jaox – Si esto no funciona recuérdame golpearte.
Roy se asoma de nuevo a donde se encuentran los guardias, pero la cortina de humo aun no se había disipado totalmente. Los disparos habían cesado. Del otro lado los guardias se mantienen alerta.
- Se me ocurrió otra idea – dice Roy.
- ¿Otra? ¿Qué paso con la primera? – pregunta Jaox un poco preocupado por el cambio de pensar de Roy.
- ¿No traes contigo una mascara anti-gas?
Jaox busca en su mochila y saca la mascara para dársela a Roy. Jaox ve a Roy mientras se pone la mascara, tratando de entender lo que planea. Después de colocar la mascara y cubrir su rostro, Roy se levanta y mira a Jaox.
- Mucho mejor, ¿no? Así ya no podrán reconocerme tan fácilmente.
Jaox se levanta y solamente sonríe, dando a entender que ya se encuentra listo.
- ¡No disparen! – grita Roy, poniendo en alerta a los guardias que se encuentran por el pasillo – He atrapado al intruso, voy hacia ustedes con él.
Poco a poco la silueta de Roy y Jaox aparece en el humo. Los guardias apuntan sus guardias sobre ellos, esperando el momento de adecuado para disparar si algo no estaba bien.
- ¡No disparen! Ya casi cruzo la cortina de humo que el criminal dejó.
Al salir del humo, los guardias ven a su compañero y bajan sus armas un poco, confiados de que la situación finalmente estaba bajo control. Roy avanza sujetando el brazo de Jaox, sin embargo, antes de acercarse, uno de los guardias se levanta y le hace una seña a Roy de que se detenga, luego les dice a los otros guardias que hagan una inspección. Jaox se preocupa un poco del movimiento.
En otro lugar, algunos cientos de metros en el aire…
- ¿Qué tal, Ark? ¿Te gusta volar? – dice Noemi mientras es abrazada con fuerza por el asustado Ark – Deberías disfrutarlo, no es muy común tener este tipo de oportunidades.
- Me preocupa saber como es que vamos a aterrizar.
- No estoy segura.
- ¡¿Cómo que no estas segura?! – dice Ark un poco más asustado – Si no lo sabías no debiste hacer esto en un principio.
- Mientras sigas sujetando mis brazos no podré hacer nada, así por eso no se que vaya a pasar. ¿Alguna vez haz caído de algunos cientos metros de altura?
Ark suelta un poco a Noemi para liberar sus brazos, quedándose sujeto solo de la angosta cintura de ella.
- Mucho mejor. Ahora, trata de no molestarme por algunos segundos.
Noemi saca un cristal más y lo coloca frente a ella con sus brazos extendidos al frente, cierra sus ojos y comienza a decir con voz baja una serie de extrañas palabras que Ark no logra entender, pero tiene la sensación de haberlas escuchado antes, y el sonido de ellas resuena en su cabeza, causándole un ligero dolor.
Poco antes de impactar contra el suelo, Noemi termina de orar y abre los ojos. El cristal brilla intensamente; una extraña esfera luminosa de aire aparece frente a ellos, y al entrar en ella son suavemente detenidos por algunos segundos sobre el suelo, evitando por completo el impacto. La esfera desaparece, Noemi cae de pie pero Ark no se encontraba listo y cae de costado.
En el suelo, la idea de escapar pasa por la mente de Ark, pero se detiene, curioso de saber que era lo que buscaban en él. Noemi ajusta un poco su ropa y nuevamente saca un cristal, pero a diferencia de los anteriores, este ya se encuentra brillando aunque con una luz más tenue. Noemi observa el cristal por unos segundos y este se apaga. Noemi extrañamente sonríe.
- ¿Qué planeas ahora? ¿Qué son todos esos cristales que has estado sacando? Recuerdo haberlos visto antes en algún lugar. Nunca supe para que eran o como funcionaban. El maestro Radda tampoco habló mucho de ellos.
- ¿Y antes del maestro Radda?
- ¿A que te refieres?
- ¿Qué acaso nunca viste uno cuando eras pequeño? Antes de que conocieras al maestro Radda.
Ark permanece callado por la pregunta, pero no porque no desee contestar, sino porque no puede. Trata de recordar su pasado, pero solo algunas escenas de su pasado es lo que alcanza a recordar.
- ¿Y bien? ¿Los viste antes?
- No lo recuerdo – dice Ark encogido un poco de hombros – Pienso en mi niñez pero no logro recordar nada. Son solo escenas borrosas, como si hubiese vivido la vida de otra persona.
- No importa. Posiblemente después logres recordar más. De cualquier manera, deja de explico. Estas son Piedras Magi, como has notado, son piedras algo especiales. ¿Conoces a aquellas personas dotadas con poderes espirituales? Digamos que estas piedras son muy parecidas a esas personas, solo que con más limitaciones. Te explico en el camino lo demás, debemos irnos.
- ¿A dónde vamos? ¿Por qué me necesitas?
- Vamos a un lugar especial, y será un largo camino. Ya que lleguemos podrás entender todo un poco más, incluso quizá haya alguien que pueda ayudarte con tu amnesia. En ese lugar pasan cosas no muy normales, a veces hasta inexplicables.
- ¿Pero porqué yo?
Porque te necesito, solo por eso. ¡Que molesto eres! Haces demasiadas preguntas. No voy a tener que forzarte a que guardes silencio, ¿o sí?
Ark se molesta un poco y ya no vuelve a mencionar nada durante un rato mientras caminan y se alejan cada vez más de Layn.