Dos días después, en una casa abandonada, Roy, Joax y Jaox planean su siguiente movimiento. Jaox demuestra su impaciencia al golpear la mesa con el dedo de forma continua e irritante.
- Di que vamos a hacer de una vez – dice Jaox – Tir desertó, Adel fue asesinado, Ark y Lucios están perdidos y no hemos visto al maestro Radda desde ayer. Además estamos siendo cazados y ¡ya me estoy desesperando de que no tomes ninguna maldita decisión!
Jaox mira fijamente a Roy después de gritar. Impaciente y por no recibir ninguna respuesta de Roy, golpea la mesa con fuerza.
- ¡Controlate Jaox! – dice Joax.
- ¡¿Qué me controle?! ¡¿Cómo demonios quieres que me controle si en cualquier momento pueden acabar con nosoros?! ¡¿Eh?! ¡Dime!
- ¡No lo se! ¡Pero de nada sirve perder el control! – Dice Joax y se tranquiliza un poco – Solo harás que te maten más rápido.
Jaox se tranquiliza un poco y se recarga totalmente en el respaldo de su silla, al grado de inclinarla y dejarla sostenida con dos de sus patas. El silencio domina la rústica habitación por algunos minutos que parecen horas.
- Aun no entiendo que salio mal – dice Joax – Planeamos todo con mucho cuidado.
- ¿Cómo? ¿Por qué no vas y le preguntas a ese traidor de Lucius? – dice Jaox.
- Jaox, no sabemos si fue Lucius o no el que dejo escapar información. También pudo haber sido capturado o asesinado – dice Joax.
- Que casualidad que fue la noche del asalto. ¡Despierta y afronta la realidad, hermano!
Joax baja la mirada, desanimado por la posibilidad que daba su hermano. Voltea hacia Roy esperando alguna palabra pero éste se mantienen en silencio y pensativo.
- Roy, si no piensas decir nada más yo me largo de aquí. Prefiero hacer cualquier cosa que seguir sentado aquí con ustedes sin hacer nada, lamentando lo que paso – dice Jaox.
Jaox se pone de pie y camina hacia la entrada de la habitación. Sin decir nada, Joax se pone de pie tambien y sigue los pasos de su hermano. Antes de que ambos salgan Roy los detiene.
- Hay algo que podemos hacer – dice Roy.
Jaox y Joax se detienen frente a la puerta y esperan a escuchar lo que Roy dirá.
- Como ya lo saben, la única manera de que la gente de la república supiera de nosotros o del plan es que haya un traidor. Sin embargo, no tenemos ninguna prueba para declarar un culpable, a menos que… – dice Roy y guarda silencio momentáneamente.
- ¿A menos que…que? – dice el impaciente de Jaox.
- A menos que nos infiltremos en la prisión subterránea debajo del Palacio de Leyes.
Nuevamente el silencio toma control momentáneo de la escena. Ni Joax ni Jaox se atreven a hablar o alegar al respecto.
- Si Lucius es traidor o no, la única manera de saberlo es revisando los archivos de ese lugar. Si Lucius esta vivo y es inocente, estoy casi seguro que lo encontraremos dentro de la prisión.
Jaox y Joax regresan y toman asiento de nuevo alrededor de la mesa.
- También hay una gran posibilidad de que Ark se encuentre en ese lugar.
- ¿Cómo lo sabes? – dice Joax.
- Antes de irse, el maestro Radda me contó que algunos soldados se habían llevado a Ark después del incendio. También me dijo que debía encargarse de algunas cosas personalmente.
- Se debe haber acobardado al igual que Tir. La gente vieja solo quiere llevar el resto de su vida de forma tranquila – dice Jaox.
- Sea lo que sea que haya hecho el maestro, es algo que no nos debe importar.
- Sobre la prisión, ¿qué tienes en mente exactamente, Roy?
- El plan es muy parecido al inicial, solo el lugar es diferente. Uno de nosotros revisará todos los movimientos de los guardias durante el día y la noche, y trazar una ruta segura hacia el interior. Por la noche, una distracción se creará en algún lugar cercano. Aprovecharemos el tiempo que nos dará la distracción para entrar a las instalaciones y alcanzar nuestros objetivos, los cuales nos repartiremos más adelante.
- Suena sencillo – dice Joax.
- Vamos a necesitar los planos estructurales del palacio y la prisión. ¿Podrán conseguirlos?
- Ya lo veremos. Haremos lo posible – dice Joax.
- Otra cosa que necesitaba discutir con ustedes – dice Roy y pone sus brazos sobre la mesa – Esto ya se esta poniendo algo serio, y por lo mismo debemos dejar ser solo un grupo menor de rebeldes. Necesitamos un nuevo nombre.
- Hm, tienes razón – dice Jaox – Si vamos a dar nuestras vidas por esto, nos faltará un nombre con el cual nos conozcan y recuerden.
- ¿Tienes alguno en mente? – le pregunta Joax a Roy.
- De hecho, si tengo un nombre en mente. Dado a que nuestros objetivos son ciertas cabezas en específico dentro de la república, pensé que podríamos ser los “Cazadores Rojos”, o en sus siglas “C. R.”.
- Me agrada – dice Jaox – ¿Pero porque rojos?
- Para honrar a todos aquellos que murieron en la guerra contra Tarnak. Nuestra lucha está dedicada a ellos.