Ignoro si es buena o mala suerte la mia. Realmente pensé que mi historia acabaría y que algún día en el futuro alguna otra persona con mejor suerte, encontraría mi bitácora y saldría de este desierto para darla a conocer a sus conocidos. Aunque agradezco que no haya sido así.
Varias veces he estado en peligro de muerte, pero en ninguna otra me rendí como lo hice en esta ocasión. Me hace sentir un poco avergonzado la actitud cobarde que tomé.
Hace un par de días que desperté. Al principio pensé que me encontraba dentro de alguna caverna, pero no era así. Un edificio esférico hecho completamente de arena la cual había sido…adherida de una manera extraña. Su paredes eran tan duras como el concreto, y el interior es fresco por el día y tibio por las noches. Varios muebles y artefactos extraños adornaban todo el interior.
Por varias horas me mantuve acostado, no solo por no saber donde me encontraba, sino que tampoco tenía la fuerza para moverme. ¿Tan mal estuvo? ¿Tanto daño recibió mi cuerpo? Ni siquiera podía revisarme.
Algunas horas después de que desperté, la puerta de acceso se abrió y la luz entrante solo me dejaba ver una sombra. Se acercó a mí y me dió un líquido extraño. Dudé en toamrlo, pero accedí finalmente pensando que si quisiera haberme matado ya lo hubiese hecho. El líquido entumió mi lengua y sentía un ligero ardor mientras lo tragaba. No pasó mucho para que volviese a quedar inconciente.
Nuevamente volví a despertar. Desconozco cuanto tiempo paso, pero había luz afuera aun. Podía ser el mismo día pocas horas después o podía ser un nuevo día. Perdí completamente la noción del tiempo. Me levanté y me quedé sentado observando a mi extraño anfitrión. Es una persona extraña; está completamente cubierto por pieles y accesorios por lo que no puedo distinguir quien o que sea. Realmente no me importaba ya que había salvado mi vida.
Varias veces he intentado hablar con él pero no contesta. Le pregunté donde nos encontrabamos y solo me miró fijamente. Le pregunté que había pasado con los demás, entonces señaló unas pequeñas tumbas que se encontraban afuera. Hice muchas preguntas más, pero no he podido lograr que diga una sola palabra. Lo único que hace es mirarme, darme un poco de beber y comer, y después se va por largas caminatas.
Creo que he estado recuperando las fuerzas. Mi piel aun está severamente quemada y no siento algunas partes de mi cuerpo. Tan pronto como me recuperé lo acompañaré en sus caminatas. Realmente deseo conocer como esta persona sobrevive en un lugar como este.