Que irónica puede ser la vida. Caminas por el desierto pensando en las cosas que hiciste en el pasado, los errores que cometiste, los buenos momentos, las personas que conociste, lo que hubieras deseado tener, todo en lo que parecen ser los últimos minutos de tu vida, y cuando ya nada tiene significado, estas de vuelta al inicio.
Regresé al lugar donde naufragamos. Agradezco estar vivo pero…¿era realmente necesario pasar por todo lo anterior? Sinceramente la vida tiene una de las formas más raras de enseñar algo.
Mis suministros esta agotados y solo me queda poca agua. Buscaré en los alrededores tal y como lo hicimos la primera vez. Aun debe haber algo que pueda usar.
Curiosamente, mi experiencia en el desierto me ayudó a tener menos daños que cuando marchamos por primera vez, así que tengo más fuerzas y menos daños en mi cuerpo. Seguiré mi marcha en un par de días, trataré de regresar al puerto y comenzar todo de nuevo.
No puedo evitar sentir que he perdido tiempo en mi vida, y debo recuperarlo.