Ya lo decidí, hoy es mi última noche aquí. Ya empaqué todo y continuo mi viaje mañana temprano, en la misma dirección.
Hay varias razones, la primera y más imporante, debo encontrarla; la segunda son las provisiones; y la tercera y última es una rara sensación provocada después de los sueños que tuve las noches anteriores.
Siempre he tenido sueños muy extraños, la mayoría de lugares que no conozco. Sin embargo, últimamente he tenido sueños de desesperación y angustia, tristeza y muerte, que me han estado despertando a mitad de la noche.
Es curioso como estos sueños me han afectado. Antes, el único temor que tenía era hacia el mundo mismo y a su naturaleza, pero ahora temo a lo desconocido, y es algo que no puedo comprender pues no tiene sentido temer a lo que no se conoce. Creo que estoy perdiendo la confianza que antes le tenía a la vida.
Es cierto que solo hay un final para cada vida, pero, ¿qué tan grande pueda ser la desesperación que nos hace pensar que la misma muerte nos hace trampa?
De tantos libros que he revisado en este lugar, he conocido muchisimas cosas, pero curiosamente siento que entre más conozco, más aun me falta por conocer.