Posteado por: Aslako | Febrero 27, 2009

Cap. 1. Parte 12. Sueños traídos por el agua

- Si viaja tanto, ¿cómo es que no sabía que Layn se encontraba cerca? – pregunta Ark.

- Eso joven Ark, es porque…eh…si sabía que me encontraba cerca de Layn, pero sin mis mapas no estaba seguro de a donde ir.

- No se preocupe, señor vendedor, ya estamos cerca de Layn. Ahí podrá comprarse nuevos mapas – dice Lucius.

- ¡Por supuesto! – responde orgulloso Abo – Tengo muchos amigos en Layn, por lo que no tardaré en regresar a mi ritmo cotidiano.

Las horas pasan y poco a poco se muestran los indicios de una gran ciudad en las cercanías. Caminantes y viajeros van y vienen en distintas direcciones, pero todos provenientes de un mismo destino que a la distancia ya se puede apreciar, la gran ciudad de Layn.

Los cuatro llegan a los jardines exteriores de la ciudad, donde decenas de puestos mercantes se encuentran colocados de tal manera que forman pequeños pasillos, y a la mitad de todos ellos, un camino abierto se muestra hacia el enorme portal de entrada de la ciudad.

Asombrado, Ark se adelanta un poco y comienza a acercarse a los puestos mercantes. Radda ve a Ark alejarse y luego al mirar al cielo observa como una gran cortina de nubes de lluvia comienzan a cubrir el cielo.

Antes de que Ark pueda detenerse en algún puesto a preguntar por sus objetos, los mercaderes empiezan a guardar todas sus pertenencias y a cerrar sus establecimientos. Poco después una ligera llovizna cae sobre la zona.

- ¡Ark! – grita Lucius – Parece que podrás ver uno de los mejores espectáculos de la ciudad.

Ark escucha su nombre a la distancia pero no logra entender el resto del mensaje, por lo que regresa con el resto del grupo.

- ¿Me hablaron? – pregunta Ark.

- Decía que quizá te tocará ver uno de los mejores espectáculos de la ciudad – dice Lucius.

- ¿A qué te refieres?

- Layn es conocida por muchas razones, y todas estas razones ese relacionan con el agua, por eso la llaman la ciudad de los sueños traídos por el agua – dice Lucius – Toda la ciudad posee una arquitectura especial que permite a los edificios capturar el agua de la lluvia. El flujo del agua entre las casas y edificios crea un asombroso espectáculo.

- Vaya, tan solo de escucharlo dan ganas de venir a verlo.

- Así es, de hecho, durante la temporada de lluvias es cuando la ciudad es más visitada. ¿Sabes qué es lo más impresionante? Que toda el agua se aprovecha, por lo que la ciudad siempre es prospera todo el año.

Aun a una distancia considerable del portal, una lluvia más intensa comienza a caer sobre ellos, por lo que se apresuran a entrar a la ciudad.

- Maestro, Ark, apresurémonos, no querrán que nos quedemos fuera. Además, esperan nuestra llegada.

- ¿Nos esperan? ¿Quiénes? ¿Y cómo nos quedaríamos fuera? – pregunta Ark.

- El portal de la ciudad se cierra cuando una lluvia intensa llena unos tanques en la entrada, todo es parte de un mecanismo de engranes y poleas para el almacenamiento del agua. Una vez cerrados los portales, la única manera de entrar sería por las entradas alternas en los costados del muro fijo y del muro en expansión.

- Ya veo, ¿y quiénes nos esperan?

- Unos compañeros con los que trabajo actualmente, quienes están muy interesados en hablar con el maestro.

El grupo entra a la ciudad, donde edificios y casas reemplazan la vista anterior que daban los pequeños puestos mercantes. Todas las construcciones poseían canaletas en distintos lugares que terminaban en depósitos.

Después de caminar varios metros dentro, el mecanismo de la puerta se acciona y el gran portal comienza a cerrarse lentamente.

Lucius toma la delantera y lleva al resto por una serie de callejones entre los edificios. Al final del camino llegan a un edificio angosto de dos pisos, una taberna. Al llegar, Radda permanece inmóvil mirando al edificio y sus alrededores, ignorando como la lluvia lo moja por completo.


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