Ser el hermano mayor tiene sus ventajas y desventajas como todo. En mi vida me ha tocado ir en la linea del frente, enfrentando aquello que tiene la vida por ofrecer, y dando mi ejemplo a mis hermanos menores. Es díficil algunas veces, y para ser honestos, se me ha hecho díficil solo cuando pensé en ello por primera vez, antes de ello la vida fue relativamente fácil para mi. Tranquila y sencilla tal cual toda vida de un niño deberia ser.
Sin embargo, dar el ejemplo no es cosa fácil todas las ocasiones. A veces se duda y se resulven los problemas con métodos inadecuados o tomando las salidas incorrectas. Ellos aprenden de eso también.
Como mencioné hace algunos días, últimamente he estado tratando de ganarme un respeto que hace años que perdí con mis hermanos. Ambos, con carácter adolescente en sus cabezas, son díficiles de tratar. De hecho, me es imposible apoyarlos sin que se sientan ofendidos o agredidos. Se que no es totalmente mi culpa, pero de igual manera me siento responsable por permitir tal comportamiento.
Lo que he estado haciendo es permanecer en un estado serio, fuera de juegos o bromas, para demostrarles que las cosas las tomo en serio. En algunas ocasiones hacer esto no es bueno porque se siente una mala comunicación, algo que considero importante.
Ignoro si lo que hago esta bien o mal, pero es la medida que tomaré los proximos meses.