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Cap. 4. Parte 12. Lo que éramos

- Como puedes ver, Ark, tengo gran cantidad de “dagas” para lanzarte, además, ¿realmente crees que simplemente me voy a dedicar a arrojártelas hasta que una de ellas te toque?

- Viendo la puntería que tienes…si, la verdad si pensé que harías eso.

- Muy gracioso – dice Ertan frunciendo el ceño – Espero ese humor se marque con una sonrisa después de que te corte la cabeza, o no, mejor aún, después de que veas como le corto la cabeza a Noemi. Ambos serán excelentes trofeos.

Ark nuevamente recuerda que Noemi había sido malherida, pero no puede perder la concentración sobre su enemigo.

“Maldita sea, tengo que acabar con esto rápido y buscar a Noemi antes de que sea demasiado tarde”

- ¿Qué sucede Ark? ¿Estás preocupado por ella? Tranquilo, tu solo quédate quieto y pronto te mandaré junto con ella a la tumba.

Ertan corre hacia donde se encuentra Ark, lanzándole cuchillos por cada paso que da. Ark esquiva los cuchillos y se aleja de Ertan, sin darse cuenta, Ark escapa hacia donde Ertan quiere que vaya.

Después de correr por varias decenas de metros, Ark es arrinconado a un lugar lleno de rocas enormes que bloquean su escape, formando entre ellas pequeños pasadizos como un laberinto de rocas.

Sin pensarlo, Ark entra al laberinto de rocas esperando tener una mayor protección de las cuchillas de Ertan, quien entra poco después al laberinto.

- ¡Estás equivocado si piensas que podrás esconderte, aquí Ark! ¿Qué no te das cuenta que has llegado justo a donde quería?

Ark se esconde detrás de un muro y espera que Ertan se acerque para emboscarlo, sin embargo, este último observa al cielo y una sonrisa se dibuja en su rostro.

- Oh Ark, pobre Ark, morirá sin saber nada, sin poder recordar nada, y ya no podrán estar juntos de nuevo. ¿Y sabes porque morirás Ark? ¡Porque sé quién eres!

Ertan lanza una cuchilla que rebota en la pared frente a Ark y se dirige hacia él, pero Ark la esquiva por poco y la cuchilla se clava en el suelo donde estaba parado. En desesperación, Ark se mueve rápidamente entre las rocas buscando otro lugar donde protegerse. Llega a donde se encuentra una pared que pareciera estar a punto de caer que podría usar como trampa.

- Vamos Ark, esto era divertido pero ya se está volviendo monótono, ¿no crees que deberíamos terminar ya con esto?

- ¡Sí! – grita Ark – ¡Ya es hora de que le dé una fuerte patada a tu trasero para que entiendas que no debiste siquiera habernos buscado!

- Sigue así, Ark, que pronto acabaré de una vez por todas con ese maldito sentido del humor tuyo.

Ertan nuevamente arroja un cuchillo hacia donde se encuentra Ark y pasa tan cerca de él que rasga su camisa. Ark se arroja al suelo y se cubre con una roca más pequeña pero suficiente para esconderse completamente. Ark trata de recuperar la respiración y se da cuenta de dos cosas al mirar a su alrededor.

“Maldición, este maldito debe saber dónde me escondo… ¿pero cómo? Pareciera que alguien le dice dónde estoy…no creo que… ¿o sí?”

Ark se acuesta boca arriba y asoma ligeramente la cabeza para mirar hacia el cielo y ve como algunas abejas giran alrededor de donde él se encuentra.

Aun recostado, Ark mira con más atención el lugar en que se encuentra. Al mover su mano toca un poco de hierba seca, oculta debajo de entre todas las rocas. Esa era la solución.

Ark se arrastra y se coloca de pie del otro lado de la roca, toma una de sus rocas magi y apunta el anillo hacia la hierba seca. Después de disparar la bola de fuego que sobre sale de entre las rocas, la hierba comienza a quemarse rápidamente. Pequeños insectos y otras criaturas abandonan el lugar rápidamente antes de ser calcinados.

- ¡¿Qué demonios?! ¡¿Qué estás haciendo maldito?!

- ¿Le tienes miedo a un poco de fuego? Deberías hacer lo que hace el resto de los insectos.

- ¡Esas palabras te costarán muy caro maldito!

El humo provocado al quemar el césped pronto se esparce entre todas las ranuras y pasadizos de las rocas, eliminando casi toda visibilidad dentro y causando problemas para respirar. Ertan comienza a desesperarse y lanzar cuchillos a todo lugar, pero estos solos rebotan en las paredes. El plan de Ark estaba funcionando, pero él mismo estaba pagando un costo elevado al estar respirando el humo.

Arrastrándose, Ark llega cerca de Ertan sin que este se dé cuenta. Ertan se mueve un poco sin alejarse mucho pero le da la espalda a Ark, quien no desaprovecha la oportunidad para ponerse de pie detrás de él. Ark intenta emboscar a Ertan, pero al acercarse pisa una rama que genera un pequeño crujido. Ertan, estando totalmente a la defensiva, gira rápidamente para lanzar dagas detrás de él, en respuesta Ark le dispara el poder del anillo a quemarropa. Una gran explosión sacude el interior de las rocas, derribando algunas de ellas, y dispersa el humo que se encontraba entre ellas.

Después de algunos segundos, una sombra comienza a aparecer de alguien tratando de salir de ese desastre. Es Ark.

Ark sale del lugar, apretando su brazo derecho con su mano izquierda. Se encuentra malherido, y su brazo derecho presenta numerosas cortadas.

- Pensé…que no…saldría de esa… – dice Ark a si mismo con voz adolorida, tratando de recuperar el aliento.

Ark mira al cielo y ve como poco a poco el enjambre de abejas comienza a separarse, luego mira su brazo y mano derecha, ensangrentados y adoloridos. Trata de apuñar su mano pero no puede. Toca su bolsillo con la mano izquierda y se da cuenta que no tiene más rocas magi.

- ¡Noemi! – grita Ark, y justo después todas las rocas frente a él colapsan sobre sí mismas. El humo se disipa poco después. No hay rastro de Ertan.

Ark se aleja del lugar y cambian hacia donde había visto a Noemi por última vez. Al llegar sus ojos no creen lo que ven. Cientos de abejas ya hacen sobre el suelo, mutiladas o aplastadas, y a la distancia, casi en el centro de todo, ya hace Noemi de pie inmóvil. Alrededor de ella, pequeñas rocas levitan y giran alrededor. Ark intenta gritar o moverse, pero no puede.

 
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Publicado por en mayo 2, 2012 in Terranigma

 

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Cap. 4. Parte 11. Lucha contra el pasado

- Tiempo sin verlos – dice la persona aun sin mostrarse a sí misma del todo ante Ark y Noemi – Es una pena que después de tanto tiempo sean ustedes los objetivos.

- ¿Quién eres? – grita Ark – ¡Muéstrate!

- Ah, veo que es cierto lo que decían. Estando con Noemi todo este tiempo pensé que ya habrías recuperado tu memoria. Triste, triste.

Ark recuerda que Noemi lo había ayudado a atacar las rocas y se había descuidado así misma. Por lo que reacciona preocupado y se apresura a buscarla, sin embargo, las abejas gigantes aún siguen atacando, y aunque son menos, no le permiten concentrarse en la búsqueda.

Mientras Ark busca a Noemi, la persona desconocida saca de entre su vestuario una gran cantidad de dagas pequeñas, con una punta muy similar al aguijón de las abejas.

- ¿Qué no sabes que dentro de un combate, darle la espalda al enemigo puede ser algo fatal? – dice el asesino justo antes de arrojar un par de dagas hacia Ark.

Ark se percata de las dagas demasiado tarde como para esquivarlas, por lo que en un movimiento desesperado, dispara el poder del anillo al suelo y la onda expansiva de la explosión bloquea las dagas, mandándolas a volar en otra dirección sin que causen otro riesgo, pero la explosión también lanza a Ark al aire, cayendo lastimado a algunos metros de donde estaba. Lastimado se pone de pie de prisa.

- Vaya, a pesar de no recordar nada aun eres el mismo Ark de antes. Supongo que los instintos simplemente no son parte de la memoria. Quizá “él” pueda estar interesado en saber eso.

¿El mismo de antes? Su voz se me hace conocida… ¡pero no puedo recordar nada! ¡Tengo que aprovechar cualquier cosa que me ayude a recordar mi pasado!

Ark, adolorido, recupera su postura finalmente y se pone en estado de alerta.

- ¡Dime quién eres! ¿Cómo me conoces?

- ¿De verdad Noemi no te ha dicho nada? ¿Qué acaso ya dejaste de importarle?

- No sé de qué estás hablando…

- ¡Ja ja ja! ¡Que divertido es todo esto en verdad! ¡Muy bien! Me presentaré…contigo…Ark. Mi nombre es Ertan Ralgdurrian, pero las voces comunes me dicen “ponzoña” por obvias razones. Soy miembro de un equipo élite de asesinos de Tarnak que se encarga de eliminar todo aquello que pueda poner en riesgo a la nación de una forma…eh…privada. ¿Feliz?

- ¿Qué tenemos que ver contigo? ¿Por qué nos estás atacando?

- Como te dije antes, ahora ustedes son los objetivos, las amenazas. Además de eso no tengo más explicaciones que darte, de hecho, es mejor que no sepas más. La angustia que debes sentir por no recordar debe ser un buen castigo por lo que hiciste.
- Deja de hablar como si supiera algo, no sé de qué de demonios estás hablando.

- No olvides en que nos quedamos – le dice Ertan a Ark y luego le arroja varias dagas más.

Ark apenas esquivas las dagas y se prepara a contraatacar con su anillo, pero antes de poder apuntar tiene que esquivar las demás dagas que Ertan le arroja.

- Por más ágil que seas no podrás esquivarlas siempre, Ark, y cuando te roce al menos una de ella, tu cuerpo comenzara a sentir el poderoso veneno paralizante con el que están bañadas.

- Tienes razón, pero debes tener contigo un número limitado de dagas contigo, así que solo tengo que esquivar esa cantidad.

Ertan carcajea por algunos segundos el comentario de Ark.

- Que iluso eres Ark. ¿Realmente no te has dado cuenta de la situación verdad? ¡Mira a tu alrededor! ¡Date cuenta de la situación en la que estás!

Ertan susurra unas palabras y poco después una de las abejas cercanas se acerca a él. Ertan saca un cuchillo largo y de un corte separa la ponzoña de la abeja, dejando a esta moribunda.

- ¡Ahora mira hacia arriba Ark! ¡Acaso puedes contarlas! ¡¿Eh?! ¡Dime! ¡Acaso puedes contarlas!

Ertan se carcajea y burla de Ark fuertemente, mostrando su carta triunfal por la cual Ark ya no podría escapar.

 
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Publicado por en marzo 19, 2012 in Terranigma

 

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Cap. 4. Parte 10. El primero

- No deberías confiarte tanto – le dice Noemi a Ark – Aprender a utilizar cualquier objeto mágico siempre toma algo de tiempo. Si no eres cuidadoso puede dañarte más a ti que a tus enemigos.

- No te preocupes, ese disparo me tomó por sorpresa, el próximo estaré más alerta ya que ahora sí sé que es capaz de hacer, y ahora ya no voy a fallar.

Apuntando con más cuidado, Ark dirige su brazo de una abeja a otra, tratando de decidir cuál sería la opción más adecuada para disparar. Mientras Ark piensa, tres abejas se lanzan en picada hacia él, tratando de atacarlo por la espalda.

- ¡Ark, detrás de ti! – grita Noemi poco antes de que las abejas alcancen a Ark.

Sin pensarlo, Ark gira y se pone cara a cara con las abejas, con el puño apuntando hacia delante del cual dispara una gran bola de fuego. La bola de fuego impacta a la abeja del medio, pero justo al contacto se genera una fuerte explosión que afecta a las otras dos abejas y las derriba. Ark también resiente un poco la fuerza de la explosión en su cuerpo.

“Noemi tiene razón, debo ser muy cuidadoso con esta cosa, pero no puedo dejar que este pequeño inconveniente haga más grande nuestro problema”

Ark voltea hacia arriba y ve como el movimiento aleatorio de las abejas se vuelve cada vez más ordenado. Las abejas comienzan a volar en círculo alrededor de ellos.

- No me gusta lo que estoy viendo – dice Ark.

- ¿De qué hablas? – Pregunta Noemi, luego se da cuenta que Ark mira hacia arriba y lo imita – Que extraño, parece como si estuviesen siendo control…

- ¿Sucede algo?

- ¿Recuerdas que te dije que las piedras Magi pueden ser usadas de muchas maneras?

- Sí, creo que dijiste algo al respecto, además te he estado viendo usarlas todo este tiempo.

- Sucede que estas abejas, sus ataques, sus movimientos…

- No me digas que… ¿alguien lo está haciendo? ¿Es eso siquiera posible?

- Mejor comienza a buscar en los alrededores ya que no debe de estar muy lejos.

Ark y Noemi salen de su protección entre las rocas para buscar a esa persona que alteraba el equilibrio de la naturaleza, exponiéndose al ataque de las abejas, que no tardaron mucho en lanzarse sobre ellos.

Mediante diversos hechizos de fuego y aire, Noemi repele sin problemas a cada uno de los ataques de las abejas que intentan acercarse a ellas, mientras que Ark esquiva cada uno de los ataques con movimientos rápidos y usando el poder del anillo de forma oportuna, guardando la cantidad de rocas Magi para futuros disparos.

- Ark, ¿vez aquellas rocas?

- Dame…un…segundo – dice Ark mientras esquiva cada uno de los ataques de las abejas hasta que finalmente se da un ligero respiro – ¿Qué rocas?

- Aquellas – dice Noemi apuntando con la mano.

- ¿Qué tienen esas rocas? – dice Ark después de ver donde apuntaba Noemi.

- Ocupo que te concentres un poco y dispares una gran bola de fuego a ese lugar.

- ¿Para qué? Solo malgastaré las rocas Magi que me diste, y tengo que esquivar todos estos malditos insectos que no me dejan en paz.

- ¡Solo confía en mí! Sobre las abejas, déjamelo a mí.

Ark trata de acercase a las rocas que Noemi señalo, pero esto provoca que un gran número de abejas se lancen hacia él.

“Maldición Noemi, espero que tengas razón”

Noemi se mantiene quieta murmurando las comunes palabras extrañas que suele decir antes de conjurar un gran hechizo, nuevamente con los ojos cerrados.

Las abejas se acercan peligrosamente a Ark y de nuevo justo antes de que lo alcancen Noemi abre los ojos.

- ¡Tornado de navajas! – grita Noemi.

En el suelo alrededor de Ark, el viento comienza a girar cada vez más rápido hasta forma un pequeño pero fuerte tornado alrededor de Ark.

Todas las abejas, al acercarse a Ark, entran al tornado y son cortadas por cuchillas creadas por el viento. Justo al entrar solo les causa unos rasguños, pero al entrar más al tornado los cortes se hacen más profundos, mutilándolas casi por completo.

Después de algunos segundos las abejas se dan por vencidas y dejan de atacar a Mark, en vez de eso se van en contra de la desprotegida Noemi. Cuando las abejas se marchan, el tornado se disipa y Ark lanza una gran bola de fuego contra las rocas, donde se genera una gran explosión. Antes de la explosión, Ark se percata de que la sombra de algo o alguien sale de entre las rocas.

- ¡Con que ahí estabas maldito!

Una persona desconocida aparece y se encuentra a la vista, a algunas decenas de metros de distancia de Ark.

 
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Publicado por en julio 31, 2011 in Terranigma

 

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Cap. 4. Parte 9. Insectos al fuego

- Parecen…moscas – dice Ark.

- No creo que sean moscas, Ark, quizá las vez así porque aún están lejos.

- No, no me refiero a eso, si no que se ven como si fuesen alguna especie de insectos.

- Sea lo que sea, en un par de minutos estarán sobre nosotros, así que deberíamos escondernos en algún lugar cercano.

- Si me hubieras dicho eso hace algunos segundos no te hubiera hecho caso, pero ahora que veo más de cien puntos, creo que sería lo mejor.

- Jajaja, ¿tienes miedo? – dice Noemi – Eso debería ser poco para el “invencible” Ark.

- ¡Hey! Tú fuiste la de la idea de escondernos, yo solo dije que era buena idea.

Noemi continúa riéndose un poco más para luego guardar la compostura y sonreírle a Ark.

- ¿Y ahora qué?

Sonriente, Noemi comienza a buscar algún refugio cercano. Varias grandes rocas cercanas parece que pueden cumplir ese objetivo.

- Por aquí – dice Noemi mientras señala una gran roca que está delante de ellos, un poco a la izquierda de la dirección original que llevaban.

Al llegar, ambos dejan sus Veloters cerca y los cubren parcialmente entre algunas rocas y matorrales. Después entran a una pequeña grieta entre las enormes rocas.

- Creo que no vamos a caber – dice Ark.

- Solo acomódate mejor y hazte bolita.

- Noemi, no puedo hacerme más chico.

Noemi jala el cuerpo de Ark y lo abraza de la cintura y hombros, tratando de doblarlo forzadamente, causándole fuertes dolores a Ark.

- Arg, olvídalo. Tu quédate dentro, yo te protejo desde afuero. Solo enséñame a usar el anillo.

- ¡Cierto! ¡El anillo! Casi lo olvidaba.

Noemi sale de la grieta con facilidad debido a que es más esbelta que Ark.

- Es muy fácil – dice Noemi – Primeramente debes sentir el anillo, saber al menos que lo tienes en tu dedo. ¿Puedes sentirlo?

- Si te refieres físicamente, sí.

- Perfecto, ahora cierra los ojos por un momento y piensa en el fuego, en el calor, en las llama, e imagina que tu anillo está en llamas.

Ark hace todo lo que Noemi le indica.

- ¿Listo?

Ark asiente con la cabeza.

- Muy bien, ahora apunta tu anillo hacia delante y luego abre tus ojos.

Ark abre los ojos y se sorprende al ver que su anillo brilla ligeramente.

- ¡Increible! ¿Ahora qué hago? – dice Ark impaciente.

- Ahora usa esto – dice Noemi y le entrega a Ark varios pequeños cristales de roca Magi – Cada vez que uses el anillo, este gastará la energía de un trozo, así que escoge bien cuando usarlos porque no son ilimitados.

- Vaya, pensé que era ilimitado. Todo este tiempo te he visto usarlos como si nada y pensé que siempre era así.

- Lo es, pero todo depende de la forma en que los uses.

- ¿A qué te refieres?

- Recuerda que estas usando alquimia para poder usarlos, y no es una forma natural de hacerlo.

- Entiendo, trataré de apuntar bien entonces.

De repente un zumbido se escucha a la distancia y poco a poco se hace más fuerte; Ark y Noemi se ponen alertas tratando de detectar de donde viene el sonido. Sin previo aviso y con gran rapidez, una de las criaturas que volaban hacia ellos se acerca a gran velocidad.

- Es… ¿una avispa gigante? – pregunta Ark

- Una abeja gigante de hecho. No te preocupes, son inofensivas. Son abejas del desierto y son muy tranquilas cuando no las molestas.

- Quizá eso piensas tú, pero parece que ellas tienen otra idea. ¡Cuidado!

Ark se arroja sobre Noemi, derribándola para evitar que el aguijón de la abeja la impacte.

- ¿Estás bien? – pregunta Ark.

- Pudiste ser más amable – dice Noemi – Esto es muy extraño, es casi imposible que ataquen así, es como si alguien se los hubiera ordenado…o como si se sintieran muy amenazadas.

- Y parece que seguirán haciéndolo.

Decenas de abejas comienzas a descender en picada hacia Ark y Noemi. Ark levanta su puño y apunta su anillo hacia ellas.

- Muy bien abejas, es mejor que se vayan o terminarán quemadas – dice Ark para luego disparar grandes bolas de fuego desde el anillo.

La fuerza de ambos disparos es bastante fuerte a Ark y lo toman desprevenido, empujándolo hacia atrás y derribándolo sobre sus posaderas.

- ¡Genial! – grita Ark mientras se pone de pie y se prepara para disparar de nuevo.

 
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Publicado por en abril 4, 2011 in Terranigma

 

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Cap. 4. Parte 8. Adiós Emara

Después de algunos minutos viajando en los Veloters, Noemi disminuye la velocidad poco a poco hasta que se detiene por completo. Ark se percata y da vuelta para regresar a donde ella se detuvo.

- ¿Olvidaste algo?

Noemi permanece callada, observando lo que había dejado atrás, Emara, aunque ya solo eran visibles las montañas.

- ¿Te conté que viví en Emara, verdad? – dice Noemi – Aún no puedo creer la locura que planean hacer…

- Es cierto, no me dijiste que era lo que iba a suceder en Emara. Salimos del lugar sin despedirnos de nadie.

- Van a crear una barrera basada en la fuerza de las piedras Magi, para protegerse de la gente de Tarnak.

- ¿Y eso que tiene de malo?

- La barrera jamás ha sido probada y las cosas pueden salir muy lugar ya que no hay ninguna persona que entienda realmente la escritura con la que está escrita el pergamino de invocación.

- Pero…¿qué pueda salir mal?

- Eso quedará a tu imaginación.

- No debiste haberme dicho eso – dice Ark preocupado – Ahora me iré con cierta sensación de culpa.

- No le prestes importancia, realmente no podíamos hacer nada por ellos…ellos mismos escogieron su destino. Vayámonos de una vez de este lugar.

Antes de poner en marcha sus Veloters nuevamente, el sonido de una gran explosión los hace volver la mirada hacia atrás.

Una esfera casi transparente, como si fuera de aire, comienza a crecer desde Emara, hasta que después de algunos segundos alcanza su máximo tamaño, cubriendo una gran zona alrededor de Emara.

- Vaya, parece ser que lo lograron – dice Noemi ligeramente más tranquila.

- ¿Quieres regresar? – pregunta Ark.

- No, debemos irnos ya. Pronto entraremos a una zona algo peligrosa y debemos tomar muchas precauciones.

- De acuerdo, en ese caso trata de alcanzarme.

Ark acelera su Velator y se aleja a gran velocidad.

“Parece ser que poco a poco está volviendo a ser él mismo. Debo ser paciente…y estar con el nuevamente…”

Noemi acelera segundos después y a toda velocidad trata de alcanzar a Ark.

Algunas horas pasan y suelo verde y vivo se convierte en uno rocoso y polvoroso, con grandes cantidades de arena en algunas partes.

- Déjame adivinar – dice Ark – Ésta es la zona peligrosa de la que hablabas, ¿verdad?

- ¿Qué te dio esa impresión? ¿Las áreas desoladas? ¿O los caminos y senderos hechos especialmente para emboscadas? ¿O quizá la cantidad de huesos que hay en los alrededores? – dice Noemi sarcásticamente.

- Para serte honesto, solo había visto los senderos…

- De verdad que siempre me sorprendes Ark – dice Noemi riéndose de Ark – Por cierto, toma esto.

Noemi lanza un pequeño objeto brillante hacia Ark y este lo atrapa con algunas dificultades.

- No deberías arrojar las cosas tan repentinamente, casi no logro atraparlo.

- Ya sabía que lo atraparías.

Ark observa el objeto y se da cuenta que es un anillo con un detallado diseño que claramente representa al fuego. Ark voltea hacia Noemi esperando que le de una explicación.

- Ese es un anillo de fuego. Un producto creado de la combinación de la alquimia y las rocas Magi. Digamos que es una de las maneras que existen para que una persona común pueda utilizar el poder interno de las rocas Magi, solo que a un nivel bastante más bajo. Quizá te ayude un poco a defenderte de ahora en adelante.

- Con mi lanza es más que suficiente para defenderme, pero lo tendré en cuenta, mientras tanto no la subestimes.

- ¿Y donde está tu lanza en este momento?

Ark se queda pensativo un momento, luego busca por cada lado de su Veloter con la esperanza de encontrar algo que funcionase igual que la lanza, pero no encuentra nada.

- Maldición…

- Eso pensé. De cualquier manera, esa no debe ser una preocupación para ti, ha llegado el momento de que hagas una prueba para aprender a usar el anillo.

- ¿A qué te refieres?

- Mira hacia adelante y luego hacia arriba.

Ark observa a donde señala Noemi y ve una gran cantidad de puntos negros en el cielo, que poco a poco aumentan en cantidad.

- ¿Que son esos? – pregunta Ark

- Pronto lo sabremos.

 
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Publicado por en marzo 23, 2011 in Terranigma

 

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Cap. 4. Parte 7. Hacia el inicio

- ¡Ark! ¡Ark! – grita Noemí desde la dirección de donde salieron las bolas de fuego.

Noemí corre hacia donde  había impactado la criatura metálica, tratando de encontrar a Ark de entre todo el polvo levantado.

Poco a poco la cortina de polvo se disuelve en el aire y vuelve a caer al suelo. Agotado, Ark sale de la misma y se encuentra con Noemí.

- ¿Ark? ¿Estás bien?

- ¿Noemí? ¿Qué haces aquí? – pregunta Ark sorprendido de verla.

- De verdad que tu nunca sabes agradecer la ayuda – responde Noemí para luego acercarse a él y abrazarlo.

- Oye, tranquila, todo esta bien. Este tipo de pequeños contratiempos no son suficientes para detenerme.

Noemí permanece sin decir nada por algunos segundos, aun abrazando fuertemente a Ark.

- De verdad no me pasó nada. No te preocupes.

- Ark, debemos irnos de aquí lo antes posible – dice Noemí preocupada.

- ¿Qué? ¿Por qué? ¿Qué pasará con la leyenda de las minas?

- No puedo explicártelo todo en este momento, pero si te puedo decir que algo muy malo pasará en Emara muy pronto.

- …¿tan grave es?

- Me temo que sí, y no hay nada que podamos hacer para evitarlo.

- Pero…la gente del pueblo y la mina…¿qué pasará con ellos?

- No hay nada que podamos hacer, ellos mismos causarán su destrucción. Vamos, no debemos perder más tiempo.

- De acuerdo…no, espera, Sharon se encontraba aquí hace un momento. Desapareció justo antes de que la criatura metálica despertara y me atacara.

- ¿Sharon? ¿Qué hacía aquí? ¿Qué te dijo?

Ark recuerda las palabras de Sharon y lo que Noemí según le había dicho a ella sobre Ark.

- Nada, no me dijo nada de importancia.

- Debemos irnos entonces, ella ya debe de haber regresado al pueblo.

- De acuerdo. Regresemos al pueblo entonces.

- No Ark, nos vamos en este momento.

- ¿Ya? ¿Qué tienes en mente?

- Sígueme.

Ark sigue a Noemí por entre los restos de la refinería hasta llegar a lo que parece ser un pequeño bosque entre las montañas. Después de caminar un poco dentro del mismo llegan a un claro, donde la luz alcanza el suelo por no haber arboles cerca, y ahí encuentran dos vehículos.

- Éste será nuestro transporte en esta ocasión. Traté de contactar al Rey de las aves pero creo que será mejor viajar por tierra.

- ¡Genial! Se ven increíbles…¿qué son?

- ¿Qué? ¿De verdad no las recuerdas? Digo… – dice Noemí y luego recuerda la pérdida de la memoria de Ark – Perdona, no era mi intención.

- Entonces… – dice Ark tratando de disimular que nada había pasado – …¿qué son?

- Son Veloters, es un modelo de vehículo individual que flota ligeramente sobre la tierra gracias a que funciona con energía de la piedras Magi.

- ¡Eso es más genial aún!

Ark se apresura y se sube a una de ellas, la de la derecha, se acomoda, la enciende y comienza a presionar botones de tal manera que parece que sabe como usarla a la perfección. Noemí se coloca a un lado suyo asombrada.

- Ark, ¿cómo hiciste eso?

- ¿Hacer qué cosa?

- Eso que haces. Hace un segundo no sabías que eran y ahora la enciendes y la preparas como si hubieras manejado una antes.

Ark detiene sus acciones, mira a Noemí y luego al tablero de controles, entonces queda sorprendido.

- No…no tengo idea, por alguna razón ya sabía que era lo que tenía que hacer.

- Eso es porque…no, olvídalo, quizá finalmente estás recuperando parte de tu memoria, lo cual es una excelente noticia.

- ¡Tienes razón! Espero poder recuperarla por completo pronto.

- Yo también lo espero – dice Noemí sonriendo – Por lo menos ya no tendré que enseñarte a utilizarla.

Ark se ríe por el comentario de Noemí, entonces ambos se preparan y termina de preparar sus vehículos.

- ¿Listo?

- ¡Por supuesto!

- Vayámonos entonces, a toda velocidad.

Ambos aceleran y avanzan a través del bosque. En pocos segundos salen de éste a gran velocidad, dejando una cortina de polvo detrás de ellos.

- ¡Por cierto! – grita Ark tratando de superar al ruido del viento – ¡¿Hacia donde vamos?!

- ¡Aún no lo he decidido! ¡¿Por qué lo preguntas?!

- ¡Me gustaría que fuéramos directo a Tarnak!

Noemí no responde la petición de Ark, sorprendida del destino sugerido por Ark.

 
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Publicado por en febrero 20, 2011 in Terranigma

 

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Cap. 4. Parte 6. Mandíbula de acero

Ark ve a sus alrededores e imagina lo que una vez fue la gran refinería cuando aun funcionaba.

- Ark – dice Sharon – ¿Puedo preguntarte algo?

- Claro.

- ¿Qué haces aquí en Emara?

- ¿A qué te refieres? – pregunta Ark un poco confundido.

- ¿No tienes un hogar o una familia donde estar? ¿Qué te trajo aquí a la lejana Emara?

Ark baja la cabeza un poco decepcionado al no tener una respuesta clara y rápida.

- No tengo una razón del por que estoy aquí, solo una corazonada que he seguido desde hace poco, y es que siento que acompañando a Noemi descubriré algo importante.

- Debe ser triste no poder recordar nada.

- Si, lo es…un momento, ¿cómo sabes que no puedo recordar nada?

- ¡Ah! Lo que pasa es que… – dice Sharon mientras Ark mantiene la mirada fija en ella, un poco dudoso por su titubear – No se si te lo deba decir.

- Ya lo trajiste a la luz, ahora tendrás que decírmelo, sea lo que sea.

- Noemi me lo dijo, pero no le vayas a decir que yo te lo dije, ¿si?

- Vaya… – dice Ark decepcionado.

- No te sientas mal Ark, tampoco te enojes,  es totalmente mi culpa. Le hice tantas preguntas a la pobre Noemi que terminó diciéndomelo.

- No pasa nada, no es la gran cosa realmente. Solo que…si me gustaría poder recordar mi pasado. Algunas veces siento que el no poder recordar mi pasado evita que siga avanzando hacia el futuro.

Ark comienza a caminar con la mirada hacia abajo en dirección hacia las minas cercanas a la refinería. Sharon lo sigue detrás pero se detiene y ve de reojo hacia atrás.

- Ark, creo que no somos los únicos en este lugar.

Ark escapa de sus pensamientos y vuelve a la realidad. Ve a Sharon y luego trata de encontrar aquello que preocupa a Sharon.

- No puedo ver nada – dice Ark.

- Espera – dice Sharon – Creo haber escuchado algo…¡Por allá!

Sharon corre a lo que parecen unas extrañas estructuras de metal, cubiertas por decenas de enredaderas que han crecido al pasar del tiempo.

- Espere, Sharon, ¡puede ser peligroso!

Ark corre detrás de Sharon pero la pierde después de que esta entra por entre la estructuras. Ark se detiene frente a ellas para contemplarlas.

Esto…que extraño se ve. Pareciera una especie de boca gigante metálica.”

Una luz se enciende desde dentro de toda la estructura y comienza a estremecerse más y más conforme la luz se hace más intensa. Algunas piezas de metal sueltas y algo de tierra comienza a caer al suelo por el movimiento, haciendo que Ark se aleje para evitar ser golpeado por los objetos que caen.

- ¿Qué demonios…? ¿Es una…bestia de metal?

La estructura surge totalmente de los escombros, mostrándose con una gran mandíbula metálica con dos soportes detrás, en lo que parece ser el cuerpo de toda la criatura. Toda la estructura se ve severamente dañada en general, posiblemente por los estragos del tiempo.

La criatura metálica apunta su mandíbula hacia Ark y la abre completamente para luego cerrarla con fuerza, y repetir el movimiento mientras camina hacia Ark.

- ¡Ah, esa cosa me vio! – dice Ark y luego se echa a correr, con la criatura metálica detrás de él destruyendo todo a su paso, para evitar ser alcanzado por la mandíbula.

La enorme criatura se acerca cada vez más a Ark, pero cada que se acerca a una distancia peligrosa, Ark cambia de rumbo para escapar y la hace perder ligeramente el equilibrio, pero no tarda mucho en comenzar de nuevo su ataque.

Tengo que pensar en algo. A este paso me cansaré yo primero y esa cosa me hará pedazos”

Ark ve un agujero adelante y corre hacia él. Al llegar salta con toda su fuerza pero no alcanza llegar al otro lado. Trata de sujetarse de la pared hasta que se detiene con una pieza de metal que sale del subsuelo. Sin perder tiempo comienza a escalar, hasta que de repente cae la criatura al agujero causando un gran desastre y ruido y casi se lleva a Ark consigo, quien se sujeta con fuerza para evitar ser arrastrado con los escombros.

Pasan algunos segundos y todo parece haber acabado, de entre la cortina de polvo levantado Ark sale cansado y se aleja lentamente del agujero.

- Eso…te pasa…por…meterte…conmigo…inútil…pedazo…de chatarra…

Ark se deja caer hacia atrás para sentarse en el suelo y luego acostarse mientras recupera el aliento. Sin embargo, el descanso dura poco.

Ruidos comienzan a salir del agujero y después de poco la criatura logra salir del agujero, pero esta vez presenta más daños en su estructura.

Nuevamente ve a Ark y se corre hacia él, quien no logra recuperarse aun. Justo antes de que la criatura alcance a avanzar demasiado, dos bolas de fuego impactan el cuerpo de la criatura, una en la cabeza y otra en una de sus piernas, haciéndolo caer estrepitosamente, pero por la velocidad que llevaba la criatura, esta se desliza por el suelo hacia Ark.

Ark se levanta y se da cuenta que es demasiado tarde para correr y escapar, por lo que salta encima de la mandíbula y luego da otro salto sobre ella, para caer sobre el cuerpo de la criatura y sujetarse de algunos trozos de metal mientras la criatura se desliza.

- ¡Mira detrás de ti!

Ark voltea detrás suyo y ve que va en dirección de colisión con un edificio de mayor tamaño, por lo que se suelta y da un gran salto poco antes de que la criatura se impacte, y luego corre para evitar se aplastado.

Una gran cortina de polvo se levanta por el caer de los escombros y Ark desaparece en la misma.

 
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Publicado por en enero 23, 2011 in Terranigma

 

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Cap. 4. Parte 5. Ruinas de la refinería

Después de salir de la casa del anciano, Noemi comienza a buscar apresuradamente a Ark. Va primeramente a donde lo había visto por última vez, cuando apilaba escombros. Al llegar no lo encuentra. Un poco desesperada comienza a preguntar a casi todas las personas en la cercanías si habían visto a Ark, pero nadie le da una respuesta clara.

Sin darse cuenta, Noemi poco a poco se alejaba de donde realmente se encontraba Ark, quien tranquilamente era guiado por su curiosidad a donde se encontraban las ruinas de la refinería que estaba a un lado del pueblo de Emara.

Mientras avanza, Ark mira a sus alrededores sin buscar nada en particular, pero si deseando encontrar algo. Tan despreocupado estaba Ark que no se percató de que lo estaban siguiendo.

Después de pasar por entre algunos arbustos, Ark llega a una zona abierta, despejada de pasto en el suelo, donde ya hacen muchas bandas transportadoras. Decenas de ellas se ven que van y vienen de distintas direcciones, a diferentes alturas unas de otras, algunas interconectadas entre sí, y algunas cuyos extremos no se miraban pues se dirigían al interior de algunas minas.

Ark se prepara para escalar una de las bandas transportadoras y tratar de subir a las partes altas de las estructuras.

- Si fuera tu no lo intentaría.

- ¡¿Quién está ahí?! ¡Muéstrate! – dice Ark de inmediato, colocándose en un estado de alerta y preparado para cualquier ataque de algún soldado que haya quedado aún.

- Tranquilo – dice Sharon tras salir detrás de una pared cercana – Soy yo, Sharon, la cocinera, ¿ya no me recuerdas a pesar del banquete que te di?

- ¡Sharon! Me habías asustado. No deberías llegar así, pensé que eras algún soldado de Tarnak que había quedado después del ataque.

- No creo parecer un soldado – dice Sharon sonriente – Mis únicas armas son los utensilios de la cocina.

- Con lo que acaba de pasar, saber usar los cuchillos podría resultar muy útil.

Sharon solo sonríe por el comentario de Ark.

- ¿Por qué no subirías a estas bandas? – pregunta Ark.

Sharon toma un trozo de metal que encuentra en el suelo y lo arroja hacia la banda por la que intentaba subir Ark.

El trozo de metal choca contra la banda transportadora y esta comienza a caerse en pedazos, como si las uniones que los mantenían juntos no existieran. Una gran parte de la banda caer al suelo totalmente destruida.

- Algunas piezas y maquinarias de este lugar ya no tienen la fuerza que solían tener en sus buenos tiempos – dice Sharon – Debes de tener cuidado de revisar en donde te apoyas.

- Gracias por avisarme. Por cierto, ¿qué fue lo que ocurrió en este lugar?

- ¿Te refieres a esta refinería?

- Si ¿Qué pasó para que dejara de funcionar?

- Hace ya algunos años que no opera. Al principio, algunos representantes de Tarnak vinieron y hablaron con los pocos mineros que vivían en esta zona. En ese entonces Emara no tenía nombre y había muy pocas cosas en este lugar; Tarnak vio una oportunidad. Los mineros extraían algunas pocas rocas Magi y las cambiaban por alimentos y ropas a algunos “dotados” errantes que eran conocidos de ellos. Por su esfuerzo, estas personas enseñaron a los mineros la forma de utilizar las rocas Magi. Los representantes de Tarnak también estaban muy interesados en estas habilidades y para conseguirlas prometieron a los mineros muchísimas cosas, entre ellas la construcción de un gran pueblo.

Sharon detiene su plática para buscar un lugar donde sentarse. Ve un cubo de acero oxidado y después de sentarse continua.

- Algunos mineros estaban de acuerdo, de hecho la mayoria lo estuvo, pero había unos pocos que deseaban mantener su actual forma de vida. Las cosas iban bien y poco a poco Emara estaba cambiando. Sin embargo, durante los años de guerra, a pesar de que Emara era neutral, comenzaron a suceder eventos extraños en el lugar. Ocurrían raros accidentes en la refinería y nadie estaba seguro de lo que pasaba. Las autoridades locales de Tarnak culparon a los mineros inconformes de los accidentes y esto provocó una gran revuelta. Mucha gente que trabajaba en la refinería desertó y comenzó a trabajar por su cuenta, fue entonces cuando poco a poco la refinería fue abandonada. Poco después se descubrió algo dentro de las minas cercanas a la refinería y luego cerraron por completo el lugar. Dicen que al día siguiente ya no había ni una sola persona en el lugar.

- ¿Pero por qué? ¿Qué fue lo que pasó? – interrumpe Ark.

- No lo se, pero fue algo que provocó que Tarnak olvidara casi por completo a las poderosas rocas Magi.

 
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Publicado por en diciembre 20, 2010 in Terranigma

 

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Cap. 4. Parte 4. Solución desesperada

- Las cosas no se ven bien – dice Ark.

- La guerra nunca trae algo bueno – responde Noemi – Destrucción, muerte y desesperación. Lo curioso es que…

- ¿Es qué…?

- Algunas veces…hay personas que realmente necesitan sentirla, el ver con sus propios ojos lo que en realidad es…

- ¿Por qué dices eso?

- Todos somos diferentes, así que a veces la guerra suele unir a la gente a pesar de todas esas diferencias.

- Eso no es cierto, debe de haber muchas otras maneras de resolver un problema sin un conflicto, solo hay que sentarse un poco para encontrar cuales son.

Noemi solo sonríe un poco por el comentario de Ark.

- ¿Y ahora qué es tan gracioso?

- Es solo que en verdad hay cosas que nunca cambian – dice Noemi mirando a Ark fijamente.

- En verdad no te entiendo – dice Ark frustrado.

- Ve hacia allá – dice Noemi señalando hacia donde se encuentran algunos cuerpos que yacen inmóviles en el suelo.

- Si, son personas que lucharon durante la batalla y que dieron sus vidas por lo que creían y por su hogar.

- Observa con más cuidado. Aquella muchacha que está a la derecha, ¿sabes quién es? Es Nora.

- ¿Nora? ¡No puede ser! – dice Ark mientras siente escalofrío en su espalda.

Ark trata de correr hacia donde está el cuerpo de Nora pero Noemi lo sujeta del brazo y lo detiene.

- ¿Qué pasa? ¿Por qué me detienes?

- Si vas a donde está ella, yo también tendré que ir, y no quiero verla, Ark, no quiero verla así, no tengo la fuerza de verla así…

- Pero…quizá esté viva, quizá aun podemos hacer algo.

- Deja que los demás se encarguen, por favor, solo esta vez.

- ¿Estás segura?

Noemi asiente con la cabeza mientras muerde con fuerza sus labios. Suelta el brazo de Ark y camina hacia donde se encuentra una casa incendiándose. Al llegar a la casa utiliza una roca Magi para crear polvo de hielo que cae sobre las llamas, apagándolas poco a poco.

“¿Por qué hacen esto…? ¿Qué hizo esta gente para ser tratada así? Noemi debe saber algo…aunque sea lo que sea, la única manera de evitar todo esto de nuevo es ir directamente a Tarnak.”

Después de algunas horas, los incendios ya habían sido controlados y ya se habían identificados a todos los que habían perecido, incluso ya estaban siendo transportados a un cementerio cercano, mineros y soldados por igual. Entre lágrimas y quejas la gente trataba de regresar en vano a su vida normal.

Ark ayuda a quitar los escombros de las casas que habían sido dañadas durante la batalla y que aun se podían reparar, para luego llevarlos a una gran pila que se encontraba cerca del comedor de los mineros. Noemi por su parte solo lo observa. Si darse cuenta alguien llega por detrás de ella y toca su hombro; Noemi reacciona un poco asustada.

- Noemi, perdón por asustarte pero debes saber algo – dice Sharon la cocinera – Se hizo una junta con algunos líderes de los mineros y el anciano.

- ¿Sharon? ¿Qué sucede? ¿Por qué estás tan preocupada?

- No quieren que esto vuelva a pasar y parece ser que están dispuestos a activar la gran barrera .

- ¡¿Qué?! ¡Están locos!

- Lo sé, intenté convencerlos de no hacerlo pero no me escucharon.

Noemi corre en busca del anciano, dejando a Sharon, quien ve a Noemi alejarse. Una sonrisa se dibuja en el rostro de Sharon.

Ark termina de recoger los escombros y mira hacia todo lugar buscando a Noemi pero no logra verla, por lo que comienza a caminar sin rumbo fijo.

- ¡Maldito anciano! – grita Noemi tras entrar a la casa del mismo – ¿Dónde estás? ¡Sal y explícame en qué demonios estás pensando!

- Tan ruidosa como siembre, ni siquiera ahora que él ya está contigo ¿Qué quieres?

- ¿Por qué piensan en activar la Gran Barrera? ¡Sabes que es un hechizo prohibido y que puede destruirnos en vez de salvarnos!

- Niña incrédula, crees demasiado los rumores de la gente. El hechizo solo hace lo que su nombre dice, no más. ¿Si llegamos sabes que pasará? Nada.

- Tú sabes que eso no es cierto. Sabes que las cosas pueden salir muy mal.

- Es un riesgo que voy a tomar.

- ¡Pues yo no! – dice Noemi y sale molesta de la casa del anciano.

- Niña tonta, mientras ustedes aun vivan esto pasará una y otra vez. Es un ciclo que jamás terminará – dice el anciano para sí mismo.

 
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Publicado por en noviembre 21, 2010 in Terranigma

 

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Cap. 4. Parte 3. Libertad para Emara

Algunos ruidos de la gente de Emara despiertan a Noemi y rápidamente se pone de pie para ver qué sucede afuera. La ciudad de Emara estaba siendo sitiada por tropas de Tarnak.

Algunos mineros se resistían, preguntando el porqué de esa injusticia, pero eran sometidos sin darles una sola respuesta.

“No pensé que fueran a llegar tan rápido, realmente deseaba que Ark hubiese recuperado la memoria al traerlo aquí…”

Ark comienza a despertarse poco después, con un rostro marcado por una mezcla entre pereza y relajamiento.

- Que bueno que despiertas. Debemos irnos.

- ¿Otra vez? Si apenas está saliendo el sol.

- Guarda silencio tonto, hay tropas de Tarnak por toda Emara. Están buscando casa por casa, y lo más probable es que nos estén buscando a nosotros.

- ¿Porqué a nosotros? ¿Es todo esto debido a que escapé de la prisión? Mejor me hubiera quedado allá.

- No seas tonto, no nos buscan por eso…bueno, en realidad sí, pero esa no es la única razón.

- ¿Qué otra razón podría haber? No recuerdo siquiera haber tratado a alguien de Tarnak.

- Después hablamos de esto, primero debemos salir de aquí.

Noemi abre la puerta cuidadosamente, revisando si nadie los veía. Lentamente sale por la puerta, un poco agachada, y con total alerta. Le da indicaciones a Ark y este la sigue imitando sus movimientos.

Todo parece estar a favor de su escape, pero entonces una gran explosión ocurre a algunos metros de ellos. Las personas de Emara que podían utilizar las rocas magi, en unión con los mineros, habían entrado en combate contra los soldados de Tarnak.

- No… ¡No lo hagan! – dice Noemi mientras ve a los lugareños combatir – ¡Van a matarlos a todos si tratan de combatir!

Ark ve la desesperación en el rostro de Noemi. Algo por dentro lo incomoda al ver a Noemi así, un impulso espontaneo que no logra comprender, por lo que simplemente decide actuar.

- ¿Eh? ¿Ark? ¿Qué se supone que haces? – dice Noemi al ver que Ark desciende a donde están todos.

- La verdad es que esto de estar escapando no es lo mío. Además, no me gusta vete así, y quizá la gente necesite algo de ayuda – dice Ark mientras continua bajando hacia la batalla, dejando inmóvil momentáneamente a Noemi.

Ark llega al lugar donde se libra la batalla y toma una lanza que se encuentra en el suelo. Algunos soldados de Tarnak lo ven y corren hacia él para atacarlo. Ark esquiva todos los ataques de dos soldados que intentan matarlo sin dudar.

- Así es como se debe usar una lanza – dice Ark y luego de dos rápidos y fuertes golpes impacta a cada uno de los soldados, quienes caen severamente lastimados. Uno de ellos trata de levantarse tan rápido como puede pero Ark lo golpea con el extremo sin filo y lo deja inconsciente. Entonces Ark continúa avanzando.

- ¡Debiste matarme cuando pudiste chico! – grita el otro soldado que estaba en el suelo, para luego sacar una pistola y apuntar a Ark.

Ark voltea pero es demasiado tarde y por fracciones de segundos se queda esperando recibir el impacto del disparo, pero ve como un destello cae sobre el soldado, causando una gran explosión que no deja rastros del mismo. A la distancia, Noemi aparece detrás de la explosión.

- Cuida más tu espalda, ya deberías saberlo – dice Noemi mientras se acerca a Ark.

- Gracias – dice Ark con una gran sonrisa – ¿Sacamos a estos tipos de Emara?

- Ya me hacía falta un poco de acción. Será como en los viejos tiempos – dice Noemi y corre a ayudar a otros mineros.

- ¿Cómo en los viejos tiempos? ¿Por qué tiene que ser tan capciosa en lo que dice…?

Noemi, Ark y los mineros combaten con fiereza, reduciendo poco a poco el número de soldados que trataron de someter a Emara, sin embargo, el precio por defender el lugar estaba costando caro, un precio que solo podía ser pagado con sangre, sangre de ambos bandos.

Pasados algunos minutos, casi llegando a la hora, los soldados restantes se repliegan y se retiran, dejando a Emara en llamas y con el suelo lleno de decenas de cadáveres de los soldados y de los mineros.

Al final la gente de Emara sale victoriosa, pero en sus rostros se ve la tristeza de todo lo que había sucedido. Saben dentro de ellos que a partir de ese momento las cosas solamente iban a empeorar.

 
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Publicado por en noviembre 20, 2010 in Terranigma

 

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