- Como puedes ver, Ark, tengo gran cantidad de “dagas” para lanzarte, además, ¿realmente crees que simplemente me voy a dedicar a arrojártelas hasta que una de ellas te toque?
- Viendo la puntería que tienes…si, la verdad si pensé que harías eso.
- Muy gracioso – dice Ertan frunciendo el ceño – Espero ese humor se marque con una sonrisa después de que te corte la cabeza, o no, mejor aún, después de que veas como le corto la cabeza a Noemi. Ambos serán excelentes trofeos.
Ark nuevamente recuerda que Noemi había sido malherida, pero no puede perder la concentración sobre su enemigo.
“Maldita sea, tengo que acabar con esto rápido y buscar a Noemi antes de que sea demasiado tarde”
- ¿Qué sucede Ark? ¿Estás preocupado por ella? Tranquilo, tu solo quédate quieto y pronto te mandaré junto con ella a la tumba.
Ertan corre hacia donde se encuentra Ark, lanzándole cuchillos por cada paso que da. Ark esquiva los cuchillos y se aleja de Ertan, sin darse cuenta, Ark escapa hacia donde Ertan quiere que vaya.
Después de correr por varias decenas de metros, Ark es arrinconado a un lugar lleno de rocas enormes que bloquean su escape, formando entre ellas pequeños pasadizos como un laberinto de rocas.
Sin pensarlo, Ark entra al laberinto de rocas esperando tener una mayor protección de las cuchillas de Ertan, quien entra poco después al laberinto.
- ¡Estás equivocado si piensas que podrás esconderte, aquí Ark! ¿Qué no te das cuenta que has llegado justo a donde quería?
Ark se esconde detrás de un muro y espera que Ertan se acerque para emboscarlo, sin embargo, este último observa al cielo y una sonrisa se dibuja en su rostro.
- Oh Ark, pobre Ark, morirá sin saber nada, sin poder recordar nada, y ya no podrán estar juntos de nuevo. ¿Y sabes porque morirás Ark? ¡Porque sé quién eres!
Ertan lanza una cuchilla que rebota en la pared frente a Ark y se dirige hacia él, pero Ark la esquiva por poco y la cuchilla se clava en el suelo donde estaba parado. En desesperación, Ark se mueve rápidamente entre las rocas buscando otro lugar donde protegerse. Llega a donde se encuentra una pared que pareciera estar a punto de caer que podría usar como trampa.
- Vamos Ark, esto era divertido pero ya se está volviendo monótono, ¿no crees que deberíamos terminar ya con esto?
- ¡Sí! – grita Ark – ¡Ya es hora de que le dé una fuerte patada a tu trasero para que entiendas que no debiste siquiera habernos buscado!
- Sigue así, Ark, que pronto acabaré de una vez por todas con ese maldito sentido del humor tuyo.
Ertan nuevamente arroja un cuchillo hacia donde se encuentra Ark y pasa tan cerca de él que rasga su camisa. Ark se arroja al suelo y se cubre con una roca más pequeña pero suficiente para esconderse completamente. Ark trata de recuperar la respiración y se da cuenta de dos cosas al mirar a su alrededor.
“Maldición, este maldito debe saber dónde me escondo… ¿pero cómo? Pareciera que alguien le dice dónde estoy…no creo que… ¿o sí?”
Ark se acuesta boca arriba y asoma ligeramente la cabeza para mirar hacia el cielo y ve como algunas abejas giran alrededor de donde él se encuentra.
Aun recostado, Ark mira con más atención el lugar en que se encuentra. Al mover su mano toca un poco de hierba seca, oculta debajo de entre todas las rocas. Esa era la solución.
Ark se arrastra y se coloca de pie del otro lado de la roca, toma una de sus rocas magi y apunta el anillo hacia la hierba seca. Después de disparar la bola de fuego que sobre sale de entre las rocas, la hierba comienza a quemarse rápidamente. Pequeños insectos y otras criaturas abandonan el lugar rápidamente antes de ser calcinados.
- ¡¿Qué demonios?! ¡¿Qué estás haciendo maldito?!
- ¿Le tienes miedo a un poco de fuego? Deberías hacer lo que hace el resto de los insectos.
- ¡Esas palabras te costarán muy caro maldito!
El humo provocado al quemar el césped pronto se esparce entre todas las ranuras y pasadizos de las rocas, eliminando casi toda visibilidad dentro y causando problemas para respirar. Ertan comienza a desesperarse y lanzar cuchillos a todo lugar, pero estos solos rebotan en las paredes. El plan de Ark estaba funcionando, pero él mismo estaba pagando un costo elevado al estar respirando el humo.
Arrastrándose, Ark llega cerca de Ertan sin que este se dé cuenta. Ertan se mueve un poco sin alejarse mucho pero le da la espalda a Ark, quien no desaprovecha la oportunidad para ponerse de pie detrás de él. Ark intenta emboscar a Ertan, pero al acercarse pisa una rama que genera un pequeño crujido. Ertan, estando totalmente a la defensiva, gira rápidamente para lanzar dagas detrás de él, en respuesta Ark le dispara el poder del anillo a quemarropa. Una gran explosión sacude el interior de las rocas, derribando algunas de ellas, y dispersa el humo que se encontraba entre ellas.
Después de algunos segundos, una sombra comienza a aparecer de alguien tratando de salir de ese desastre. Es Ark.
Ark sale del lugar, apretando su brazo derecho con su mano izquierda. Se encuentra malherido, y su brazo derecho presenta numerosas cortadas.
- Pensé…que no…saldría de esa… – dice Ark a si mismo con voz adolorida, tratando de recuperar el aliento.
Ark mira al cielo y ve como poco a poco el enjambre de abejas comienza a separarse, luego mira su brazo y mano derecha, ensangrentados y adoloridos. Trata de apuñar su mano pero no puede. Toca su bolsillo con la mano izquierda y se da cuenta que no tiene más rocas magi.
- ¡Noemi! – grita Ark, y justo después todas las rocas frente a él colapsan sobre sí mismas. El humo se disipa poco después. No hay rastro de Ertan.
Ark se aleja del lugar y cambian hacia donde había visto a Noemi por última vez. Al llegar sus ojos no creen lo que ven. Cientos de abejas ya hacen sobre el suelo, mutiladas o aplastadas, y a la distancia, casi en el centro de todo, ya hace Noemi de pie inmóvil. Alrededor de ella, pequeñas rocas levitan y giran alrededor. Ark intenta gritar o moverse, pero no puede.