Esa noche, Roy, Jaox y Joax comienzan con su plan.
- Caballeros – dice Roy – Empecemos.
Los tres se separan y toman caminos diferentes. Roy camina sigilosamente hasta unos edificios cercanos a la entrada del palacio y se esconde entre ellos. Jaox toma dirección rumbo al costado izquierdo del palacio y espera oculto detrás del barandal que rodea al palacio. Joax no se aleja mucho, solo camina unos metros hacia atrás y saca un pequeño cilindro hexagonal, formado de dos partes metálicas unidas por un cristal azul brillante.
Después de que un par de guardias pasan la zona donde se encuentra Joax, este presiona el cilindro y une sus extremos, causando una serie de explosiones en los muros del costado contrario de donde Jaox se había ubicado.
Las explosiones son tan fuertes que no solo llama la atención de todos los guardias del palacio, sino también de la gente que vive cerca del lugar. A pesar de los daños y la fuerza de cada explosión, ninguno de los edificios cercanos es dañado salvo unos vidrios rotos.
Después de que los guardias se movilizaron a la zona de las explosiones, Jaox salta el muro y barandal que rodea al palacio y corre cuidadosamente hacia una de las ventanas. Trata de abrirla, pero como esperaba, se encuentra cerrada. Busca algunas herramientas entre sus bolsas pero no encuentra nada que le sirva, lo cual lo desesperó un poco y rompe el cristal de la ventana para quitar el cerrojo y entrar al edificio.
Casi al mismo tiempo que Jaox, Roy camina con cuidado, observando a los guardias para evitar ser descubierto, pero uno de ellos lo ve y se acerca a él, por lo que Roy actúa como un civil cualquiera.
- Señor – dice el guardia a Roy, quien discretamente trata de acercarse – Por favor retírese y manténgase en una zona segura.
- ¿Pasa algo? ¿Qué fueron esas explosiones? – dice Roy de forma inocente.
- Todo está bajo control, varios agentes ya se encuentran en la zona, por favor vuelva a su casa.
Roy trata de buscar alguna forma de deshacerse del guardia. Para su suerte, varias personas, ciudadanos de verdad, se acercan a donde se encuentra el y el guardia se ve forzado a trata de detenerlos a todos. Roy aprovecha la oportunidad de escapar sin ser visto y entrar al palacio.
Después de entrar por la ventana, Jaox se encuentra con una de las oficinas del palacio. Antes de avanzar observa y escucha con atención para ver si hay alguien en el lugar, pero aparentemente está vacío. Lentamente avanza entre el amueblado y entra a una habitación de mayor tamaño, y al fondo en el centro se encuentra unas escaleras que llevan hacia abajo y hacia el piso de arriba.
Estas deben ser las escaleras que llevan a la prisión. Solo queda esperar a Roy. Solo hay algo extraño…no hay guardias.
Jaox se esconde detrás de un escritorio a esperar a Roy.
Después de entrar al palacio, Roy esquiva a los guardas que se encuentran en el jardín frontal del palacio. Marca la entrada frontal con su vista como su objetivo, pero al acercarse a la entrada un guardia sale del interior para resguardarla. Mira a su alrededor y opta por entrar como Jaox, por una ventana.
Después de algunos minutos, Roy finalmente llega al cuarto donde Jaox se había escondido. Al llegar ve a tres guardias en el suelo, cerca de las escaleras. Roy se acerca a los cuerpos con cuidado, mirando hacia todos lados preparado para cualquier sorpresa. Fuera del palacio las cosas comienzan a tranquilizarse.
Con cautela, Roy baja las escaleras. Al llegar a la mitad escucha varios disparos que vienen desde abajo. Roy baja las escaleras por completo rápidamente y llega a un largo pasillo, y al final de este Jaox se encuentra disparando en una intersección de pasillos. Roy corre hacia Jaox y ve en su camino algunas celdas abiertas y vacías.
- Realmente no puedes evitar los espectáculos, ¿eh Jaox? – dice Roy sarcásticamente – Se supone que no debíamos ser detectados.
- No es mi culpa – dice Jaox entre disparos.
- ¿Qué? No te entendí.
- ¡Que no es mi culpa, maldita sea! Alguien más se nos adelanto.
- Explícate – dice Roy y luego se asoma por el otro pasillo. Algunos guardias se atrincheraron casi al fondo del pasillo, del lado contrario un humo denso comenzaba a salir desde el piso de abajo.
- ¡Alguien más queria salir o sacar a alguien, cometió algún error de novato y puso en alerta a los guardias! ¡Creo que aun se encuentra en alguno de los subniveles de la prisión!
- ¿Alguna noticia de Ark? Deja de gritar, te escucho claramente.
- Nada. Debe de estar en los pisos de abajo, pero con estos tipos estorbando no vamos a llegar a ningún lado, y será cuestión de tiempo para que estemos rodeados.
- Entiendo. Hay que entrar entonces.
- ¿Qué? ¡¿No ves que nos están disparando?!
- Te están disparando a ti, además, tengo una idea.